El proyecto acomete la reconfiguración total del atrio de la iglesia y aspectos puntuales del entorno, con el fin de conseguir un estado óptimo acorde a su condición de monumento.
Los valores que han dirigido y definen la voluntad del proyecto han sido:
Históricos. La vaga importancia que el informe histórico-artístico atribuyó al atrio previo, promueve que la sensibilidad histórica nos haga proteger la memoria colectiva de elementos del atrio y del pueblo. Se trata de preservar la zona arbolada, su muro como testigo, la restauración de parte del empedrado y la reubicación del crucero.
De protección. Las obras deben salvaguardar el monumento. Principalmente alejar y canalizar el agua de lluvia y distanciar el tráfico rodado respecto a la torre.
Funcionales. Mejor accesibilidad y aumentar los espacios de estancia y procesionales. Escalinatas y pavimentos se adecuan a la venida de los feligreses, y a la rasante inclinada del terreno.
Constructivos. La elección de materiales resistentes mejoran la perdurabilidad de la obra y minimizan su mantenimiento. Se utilizará el granito y la cuarcita en tonos y formatos acordes con la iglesia, ámbito de procedencia y uso.
Geográficos. Se ha tenido muy en cuenta el ámbito geográfico donde se ubica Matapozuelos, término en el cual se unen los principales ríos de Ávila y Segovia, en el importante yacimiento arqueológico de Sieteiglesias. El granito será de Cardeñosa, en cantera próxima al Adaja, y la cuarcita de Bernardos, en cantera cercana al Eresma.
Respondiendo a la problemática y según los criterios de intervención, se aportó una propuesta de diseño actual no agresivo que mejoraba su acceso, limitaba levemente su contorno (eliminación peto de hormigón) utilizando elementos más permeables visualmente como los bancos y el talud; y dotaba de mayor espacio para actividades sociales y religiosas.
La nueva organización espacial mejora la composición del atrio respecto a la fachada barroca y la torre. Para ello, ha sido necesaria la puesta en escena de la cruz sobre el atrio de piedra, posibilitando el paso a su alrededor.
Se pretende dotar al atrio de un carácter sereno y reposado, que invite al acceso, estancia y contemplación del monumento. Se conserva el área arbolada, optando por una plantación de cipreses en lugar de las acacias previas.
La mejora de su integración urbana se concreta en lo siguiente. Se configuran tres accesos: el principal, más centrado en el eje del pueblo que supone la calle frontal, y otro secundario, abierto hacia la parte este y al nuevo crecimiento del núcleo, configurado por una rampa escalonada. El tercero, junto a la torre, lo configura un pavimento levemente inclinado que posibilita la accesibilidad a personas con movilidad reducida. El jardín ataludado en la esquina, es una singular presencia en el acceso principal al pueblo, y desde las calles que desembocan en la iglesia. El soleamiento será un factor que lo dinamice y lo ponga en valor, acogiendo especies vegetales arbustivas autóctonas que florezcan con los colores simbólicos según fechas señaladas y con las fiestas emblemáticas del pueblo: lavanda, malva, crisantemo.
- Premio “Piedras de Arte” de los Premios Arquitectura con Eñe, al mejor proyecto de Arquitectura en Espacio Público, por la Reconfiguración del Atrio y Entorno de la Iglesia de Santa María Magdalena de Matapozuelos (Valladolid), otorgado por la Institución ferial de Madrid (IFEMA) con la colaboración del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM). Madrid, 16 de noviembre de 2018.
Promotor: Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente.


