Consolidación de muros.
Se mantiene la estructura existente a base de muros de carga y arcos en sillería de piedra de gran espesor. En coronación de los muros de la cabecera, y apoyados en éstos, se realizará un zuncho de hormigón armado blanco, que sirva de elemento de consolidación de las dos hojas del muro.
No se ha intervenido en la estructura, ni modificando la existente ni creando nuevos elementos. Solamente se procederá a la reposición de fábrica de muro perdida con sillares existentes o nuevos, así como el relleno calicastrado también perdido de muros. Esta reparación se justifica por que estas brechas aceleran la ruina de lo construido.
Cubierta.
No existen en el edificio cubiertas como tales, ya que no se proyectan espacios cubiertos. Sin embargo, se incluyen en este apartado la coronación de los muros de la cabecera o altar mayor y una sacristía.
Los muros de la cabecera se cubren con una protección a base de bandejas de zinc con doble junta alzada engatillada y anclada por patillas en el mismo material, sobre capa separadora y formación de pendiente. Los remates y formación de goterón se realizan con chapa de zinc plegada, engatillada y anclada mediante patillas en el mismo material.
Los muros de la sacristía se rejuntan e igualan superior mente con una capa de base de mortero de cal y sobre esta un mortero de restauración impermeable y con cierta flexibilidad, armado con malla de fibra de vidrio.
Revestimientos y acabados.
Se revestirán los rellenos de piedra suelta y de mampostería sillería de los arcos de la sacristía con enfoscado de mortero bastardo. Previamente se rejuntará la piedra con mortero de cal, hasta conformar una base homogénea al mortero final. El resto de las actuaciones se limitan a una limpieza de las mayores manchas de los muros de la cabecera, que no alteran su forma o material.


